Técnicas de Sutura para Enfermería

El punto simple interno se debe utilizar en aquellas heridas que precisen puntos internos por la profundidad de estas. Se debe utilizar un hilo reabsorbible y como veremos el nudo quedará en la parte interna de la herida para favorecer su reabsorción y evitar sensación de cuerpo extraño tras la cicatrización de la epidermis.

Para la realización de esta técnica,  invertimos el orden de comienzo, lo realizamos desde dentro de la herida hacia la parte externa, con salida en tejido dermico (próximo a la epidermis, pero sin atravesar ésta), quedando los dos extremos del hilo que se van a anudar dentro de la herida, con lo que al hacer el nudo, éste se entierra.

 

 La aguja entra en tejido subcutáneo y sale en tejido dermico.  

 

  Entrada y salida de la aguja en el tejido subcutáneo por el borde opuesto.

  

  Esta es la vista  del recorrido del hilo. Los dos extremos del mismo quedan a un lado del hilo transversal en la parte mas profunda de la herida.

  

Igual que realizamos con el punto simple, procedemos a realizar una doble lazada sobre el porta (nudo de cirujano).

  

 Ahora tiramos de los extremos del hilo en sentido opuesto, tensionando el nudo que queda en tejido subcutáneo.

 

 Como hicimos en el punto simple externo, realizamos otra lazada en sentido contrario y volvemos a tirar de los extremos.

 

 A continuación cortamos el hilo a ras del nudo para que todo el hilo quede dentro de la herida.

 

 De esta forma nos quedará un punto enterrado que aproximará los tejidos de la hipodermis  y la dermis.

 

  Vista  de otro punto invertido, aún sin anudar.

   

 Visión final de una herida suturada con dos puntos simples invertidos.

 

Podríamos acabar aproximando ahora los bordes de la epidermis con unas grapas.

 

 

 

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